lunes, 13 de mayo de 2013

Pajitas florales



Materiales:
  • Pajitas (si son verdes, parecerán el tallo de nuestras flores)
  • Molde-Cortador de galletas. Si no tenemos, pues a dibujar a mano.
  • Papel de colores, de envolver regalos, restos de cartulinas, etc...
  • Pegamento
  • Tijeras
Proceso:
Pintamos el contorno de la plantilla o el cortador para galletas con un lápiz (o lo dibujamos a nuestro gusto...) 


 



Cortamos la forma de la flor y después también algunos círculos más pequeños.

Podemos utilizar un vasito, la tapa de un bote de crema...  sobre cartulina...

A continuación, pegamos el círculo pequeño en el centro de la flor.
Éste será el momento de pedir ayuda a algún mayor. Necesitamos que haga un agujero a través del centro de la flor, por donde meteremos la pajita, y empujaremos suavemente hacia arriba.
Doblamos la pajita y la flor se quedará asi. 

domingo, 12 de mayo de 2013

Manualidades recicladas

LA MUÑECA TAMBOR




MATERIALES:

-Una caja redonda de quesitos

-Papel de colores
-Un palo de madera
-Lana 
-Dos bolas de madera con agujero
-Pegamento
-Tijeras
-Celo


PROCEDIMIENTO: 

1. Coge la caja de quesitos y pon la caja de quesitos sobre el papel rosa, traza un círculo a su alrededor.

2. Recorta el círculo y pégalo sobre las dos bases. Para el lateral, recorta una tira de papel rosa y pégalo en los laterales.

3.  Recorta uno de los lados de la caja para incrustar el palo y sujétalo con varias capas celo para que no se mueva al hacer sonar el tambor.

4. Corta tres tiras de lana y trénzalas. Haz un agujero lateral en la caja y mete la trenza, haz un nudo para que no se salga. En el otro extremo introduce la bola y haz también haz un nudo para que no se escape. Pega también lana para hacer el flequillo como en la foto.

5. Cierra la caja y comienza a hacer las caras de la muñeca. A un lado puedes hacer una cara contenta y al otro, una triste. Pega trocitos de papel de colores para hacer los ojos y la boca.





EL PEZ BOTELLA




MATERIALES


·         Botella de plástico
·         Papel pinocho de colores
·         Cartulina blanca
·         Rotulador negro
·         Pincel
·         Cola blanca
·         Tijeras

PROCEDIMIENTO
1. Quita la etiqueta de la botella. Coge la parte de abajo con una mano y un poco más arriba con la otra y retuércela para que quede como en la foto.

2. Corta trozos de papel pinocho de muchos colores de 2 cm de anchura.

3. Con el pincel, pinta la botella con cola blanca y cúbrela con el papel pincho sin dejarte ningún hueco.

4. Corta unas aletas y unos ojos de cartulina y pégalas al pez.




Juguetes para niños con discapacidad

En ocasiones, los niños con discapacidad pueden utilizar los juguetes comercializados pero, en muchos casos, la accesibilidad a estos productos es reducida o nula. Existen diversos tipos y grados de discapacidad, lo que genera una gran dificultad para marcar unas directrices generales respecto a cómo seleccionar juguetes para estas personas. No obstante, hemos esquematizado a continuación una serie de pautas que pueden servir de ayuda.
Consejos para seleccionar juguetes para niños con DISCAPACIDAD MOTORA.
Que permitan un fácil acceso a todas sus posibilidades y funciones.
Que se manipulen mediante técnicas motrices controladas por los propios niños.
Que sus pulsadores o botones sean muy accesibles y fáciles de accionar.
Que sus piezas sean fáciles de encajar.
En estructuras grandes tipo mobiliario (cocinas, bancos de trabajo...), que sus dimensiones permitan introducir las sillas de ruedas, o que posibiliten un sencillo desglose en módulos para poder utilizarlos desmontados.
En juguetes de sobremesa que dispongan de antideslizantes en su parte inferior.
Que no exijan mucha rapidez de movimientos o que se puedan regular los tiempos de respuesta.
Que no obliguen a efectuar movimientos simultáneos (p.e. presionar 2 teclas a la vez).
Consejos para seleccionar juguetes para niños con DISCAPACIDAD AUDITIVA
Los juguetes con sonido es recomendable que dispongan de control de volumen y salida opcional de auriculares, para poder facilitar el acceso a aquellos niños con restos auditivos funcionales.
Si tiene efectos sonoros, éstos deben acompañarse de otros efectos perceptibles para estos niños (luces, imágenes, vibraciones).
Para estos niños son especialmente interesantes los juguetes que reaccionan a la voz o el sonido.
Para evitar acoplamientos es necesario consultar a un especialista que nos oriente en la selección dependiendo del tipo de audífono usado por cada niño.
Consejos para seleccionar juguetes para niños con DISCAPACIDAD VISUAL
Que tengan un diseño sencillo, realista y fácil de identificar al tacto.
Que incluyan objetos o complementos fáciles de manipular.
Que incorporen efectos sonoros y distintas texturas.
Que no incluyan muchas piezas de pequeño tamaño o que permitan una cómoda y rápida clasificación de las mismas al tacto.
Que sus colores sean muy vivos y contrastados para que puedan ser percibidos por niños/as con resto visual.
Que sean compactos y no se desmonten fácilmente.

Importancia de las vacunas en infantil

Una de la acciones más importantes al crecer los seres humanos  es la aplicación de las vacunas en las etapas tempranas de la vida. Su principal objetivo es erradicar la enfermedad o prevenir la enfermedad en las personas.
Las vacunas, dan protección personal, hacen que los niños sean menos susceptibles a las infecciones y además favorecen que en el grupo donde conviven estos niños se controlen las enfermedades.
Al recibir una vacuna, el cuerpo produce una respuesta que crea defensas contra el agente que se aplica, así cuando el niño se expone a la enfermedad ya su cuerpo tiene elementos preparados a causa de la vacuna que reconocen al atacante y lo destruyen, logrando que  el niño no se enferme.
Además, el registro de las vacunas en el carné de salud del niño es muy importante pues orienta al personal de salud y a su familia sobre la protección que éste tiene, por esto este documento tiene dicha importancia.
Por ello, adjuntamos el calendario vacunal de la Comunidad Autónoma de Canarias de 2011, que aun sigue vigente.

Por otro lado, sabemos que a los niños les da miedo ir a vacunarse. Por este motivo, podemos diseñar actividades donde se les explique a los niños la importancia de las vacunas con una dosis de motivación y diversión. Les dejamos un ejemplo: 

Con este tipo de iniciativas podemos introducir a los niños el tema de las vacunas y hacer de ello algo agradable. Aquí vemos como se puede mostrar el calendario vacunal, y a la vez, tener la utilidad de ser la mascota de la clase.

Paracaídas


MATERIALES
·         Bolsa de plástico grande
·         Bolígrafo
·         Tijeras
·         4 trozos de cordel
·         Muñeco de plástico pequeño

PROCEDIMIENTO
1.       Recorta una de las caras de una bolsa de plástico grande y extiéndela.
2.       Coloca un folio encima y marca el contorno en el plástico con un bolígrafo.
3.       Recorta la silueta del folio. Dobla hacia atrás una esquina del plástico y traza una línea.
4.       Desdobla la esquina. Ahora corta el plástico por la línea que acabas de trazar.
5.       Haz un agujero en cada esquina con el bolígrafo, sin rasgar el plástico.




6.       Corta cuatro trozos de cordel. Deben ser igual de largos que el folio.
7.       Pasa el extremo de un cordel por uno de los agujeros y anúdalo.
8.       Haz lo mismo con los otros tres trozos de cordel.



9.       Recoge los extremos de los cuatro cordeles y anúdalos.
10.   Pega el nudo a la espalda de un muñeco de plástico pequeño.

Lanza el paracaídas al aire libre. Para echarlo a volar, arruga el paracaídas dentro de la mano y deja el muñeco fuera.  ¡¡ LÁNZALO LO MAS ALTO QUE PUEDAS!!

sábado, 11 de mayo de 2013

¡Manos a la obra!



El juego simbólico es un tipo de juego muy importante en la educación infantil. Sin embargo no hace falta tener grandes juguetes ni materiales caros para que se desarrolle normalmente.
Aquí tenemos una idea económica y sencilla para realizar una cocinita para el rincón del juego simbólico.
Esta cocinita esta hecha con meteriales reciclados como el cartón, los CDs viejos que ya no usamos y tapones de botellas.


El juego es algo serio: jugar para crecer feliz y saludable

La importancia del juego para el desarrollo saludable y el aprendizaje de los niños está sobradamente documentada y queda fuera de todo cuestionamiento. Décadas de estudios han mostrado que el juego es fundamental para el desarrollo físico, intelectual y socio-emocional a todas las edades. Sobre todo, la forma más pura de juego: el juego no estructurado, automotivado, imaginativo, independiente, cuando los niños inician sus propios juegos e incluso inventan sus propias normas para el juego.
A través del juego, los más pequeños aprenden a reconocer colores y formas, sabores y sonidos. Un poco más adelante, los niños usan el juego para aprender a respetarse mutuamente y descubren el valor de la amistad, el compañerismo, la colaboración. Para los adolescentes, el juego puede ser una forma de explorar identidades posibles, además de una forma de desfogarse y de mantenerse en forma.
No obstante, a pesar de su inmenso valor, el juego ha ido desapareciendo de muchas escuelas e incluso de nuestros hogares, y especialmente el juego libre, espontáneo y no estructurado. Conocidos programas televisivos orientados a padres y madres afirman que hay que “enseñar a jugar” a los niños según unas condiciones determinadas: en un lugar determinado, un solo juguete cada vez, dejándolo todo perfectamente recogido... Uno puede preguntarse qué niño puede experimentar placer y diversión o dejar florecer su creatividad bajo condiciones tan limitadas.
El Dr. David Elkind, experto en psicología del desarrollo y autor de The Power of Play: How Spontaneous, Imaginative Activities Lead to Happier and Healthier Children (2007), estima que en los últimos veinte años los niños de las sociedades postindustriales han perdido unas 12 horas de juego a la semana, y de ellas, 8 horas de juego libre. “La eliminación de los juegos es tan perjudicial para el desarrollo saludable de los niños, si no más, que la prisa por que crezcan demasiado deprisa demasiado pronto”, escribe Elkind. Puede que la limitación del juego no se produzca de forma premeditada, sino que tal vez nuestras prácticas cotidianas, en casa y en la escuela, tengan como resultado una disminución del juego libre, espontáneo y no dirigido. Sin duda, tendríamos que tomarnos el juego muy en serio, y pensar en qué medida podemos propiciar o interferir en que nuestros hijos puedan jugar en libertad. (1)
Jugar para gozar de una vida plena y saludable
En la primera infancia, el juego ayuda a los niños a desarrollar habilidades que no podrían adquirir de otro modo. El balbuceo, por ejemplo, es una forma de juego en que los bebés reproducen los sonidos del idioma de sus padres. Del mismo modo, los niños aprenden solos a gatear, ponerse de pie y caminar, y otras muchas destrezas, mediante la práctica repetitiva del juego.
Luego, los niños emprenden juegos de rol y aprenden a regular sus relaciones con los demás. También aprenden a negociar y solucionar sus propios conflictos. Mientras juegan, los niños inventan historias, resuelven problemas y negocian aplicando diferentes estrategias. Saben lo que quieren y trabajan con ahínco para conseguir llevarlo a cabo. Como les mueve una motivación interior, aprenden la poderosa lección de que son capaces de perseverar en sus propias ideas hasta llegar a alcanzar un buen resultado.
Un informe de 2007 de la Academia Americana de Pediatría documenta que el juego promueve el desarrollo del comportamiento y también el crecimiento cerebral.(2) Algunos tipos de juego en particular tienen especial importancia. Así, por ejemplo, la psicóloga israelí Sara Smilansky realizó una serie de estudios clásicos sobre el juego sociodramático, donde dos o más niños participan en fantasías compartidas, y demostró el valor de este juego para el aprendizaje académico, social y emocional. “El juego sociodramático activa recursos que estimulan el crecimiento social e intelectual del niño, lo que afecta a su vez al éxito del niño en la escuela”, concluye Smilansky en un estudio de 1990. “Por ejemplo, la resolución de problemas en la mayoría de materias escolares requiere un alto grado de imaginación o fantasía, visualizar cómo viven los esquimales, leer historias, imaginar una historia y escribirla, resolver problemas matemáticos, y determinar qué vendrá después”. Los niños que participan en formas complejas de juego sociodramático tienen mejores habilidades lingüísticas que los que no lo hacen, mejores habilidades sociales, más imaginación y más de esa capacidad sutil que consiste en comprender lo que otros quieren decir. Son menos agresivos y muestran mayor autocontrol y mayores niveles de pensamiento.(3)
Otras investigaciones ilustran la importancia del juego físico para el aprendizaje y el desarrollo de los niños. Algunos de estos estudios han destacado la importancia de los recreos. Así, el psicólogo Anthony Pellegrini y sus colegas han comprobado que los niños de primaria están menos atentos en clase cuando se retrasa el recreo o las pausas son insuficientes.(4) Estudios en escuelas de primaria en Francia y Canadá, durante un período de cuatro años, observaron que la actividad física regular tenía efectos positivos en los resultados académicos. Dedicar un tercio del tiempo del colegio a la educación física, el arte y la música mejoraba no solo la forma física, sino las actitudes hacia el aprendizaje. Cientos de estudios sobre el efecto del ejercicio en la función cognitiva confirman el viejo precepto mens sana in corpore sano: la actividad física promueve el aprendizaje.
A pesar de la evidencia acumulada, en los últimos años se puede ver cómo muchos padres y centros educativos aceptan la idea de que cuanto antes se inicie la formación académica, mayor será el rendimiento escolar en el futuro y el éxito en la vida. Esta idea lleva a algunas escuelas a aplicar una metodología de corte académico ya en la etapa de 3 a 6 años: introducen precozmente la lectura, la escritura y el cálculo, y reducen o limitan el juego. Tal creencia a veces se ve reforzada en los hogares, donde después de la jornada escolar, padres y madres sientan a sus hijos de corta edad a completar fichas a modo de “deberes”, en lugar de permitirles que se liberen de las tensiones acumuladas mediante el juego libre y espontáneo.
En Estados Unidos, la psicóloga Kathy Hirsh-Paasek ha estudiado de forma exhaustiva las habilidades de niños que van a escuelas infantiles de orientación académica y los que van a escuelas infantiles orientadas al juego, y explica que los niños que asisten a las de corte académico no adquieren más habilidades matemáticas o de lectura, y en cambio sí muestran mayores niveles de ansiedad, son menos creativos y tienen actitudes más negativas hacia la escuela que los niños que van a escuelas infantiles orientadas al juego. (5)
Los estudios a largo plazo plantean dudas muy sólidas sobre la idea común de que cuanto antes se empiece la formación académica, mejores serán los resultados. En Alemania, por ejemplo, muchas de las escuelas infantiles pasaron a centrarse en lo cognitivo a raíz de una reforma educativa en la década de 1970. Cuando se compararon los resultados de 50 clases basadas en el juego frente a 50 clases basadas en el aprendizaje temprano de las disciplinas académicas, se pudo comprobar que, a los 10 años, los niños que habían asistido a clases orientadas al juego obtenían mejores resultados en lectura y matemáticas, y eran más equilibrados social y emocionalmente. También mostraban mayor creatividad, inteligencia y expresión oral. Como resultado de este estudio, los jardines de infancia alemanes volvieron a orientarse al juego.
Recuperar el juego
El juego está motivado por el placer. Es una parte instintiva del proceso de maduración del niño. No podemos evitar que un niño sano practique el juego libre: lo iniciará a la menor oportunidad. El problema es que hemos recortado el tiempo y las oportunidades de que pueda hacerlo. Por supuesto, no podemos volver la espalda al cambio tecnológico, ni dar la vuelta a los cambios, sociales y económicos que han contribuido a reducir el juego infantil, pero seguramente sí que podemos buscar un cierto equilibrio y tratar de recuperar oportunidades para el juego en la vida del niño.
David Elkind (1) apunta diferentes ideas para proporcionar al niño oportunidades de juego:
Organiza encuentros con niños de su edad y facilita que decidan el tipo de juegos en los que quieren participar. A los niños de la misma edad les gusta jugar juntos. Suelen tener el mismo nivel de destrezas y crean una relación de autoridad mutua. Es importante para los niños participar en juegos con sus compañeros para poder establecer relaciones que crecerán a medida que ellos crezcan.
Evita que tenga demasiados juguetes con demasiada frecuencia. Jugar con juguetes nutre la disposición del niño para usar la imaginación y la fantasía. Pero, en lo que se refiere a los juguetes, menos es más. A menudo los niños se sienten abrumados por la multitud de juguetes que tienen a su alcance y acaban pasando de un objeto a otro sin disfrutar de ninguno en particular. En cambio, disponer de menos objetos puede ser un estímulo para usarlos de forma creativa e imaginativa. Asegúrate de que los juguetes que compras pueden proporcionar inspiración imaginativa, no solo diversión o distracción pasajera.
Cuidado con organizar demasiadas actividades. Muchos padres esán tan preocupados por “preparar” a sus hijos para el futuro, que consideran el juego como un lujo o una pérdida de tiempo. Asegúrate de que tus hijos disponen todos los días de tiempo libre y sin programar. Permite que el niño elija la actividad que quiera para ocupar ese tiempo y proporciónale materiales, como ropa de segunda mano, tus propios zapatos, bolsos, u otros objetos cotidianos que fomentan la expresión creativa y los juegos imaginativos.
Explora la naturaleza. Sal con tus hijos al parque o a dar un buen paseo en plena naturaleza. Anímalos a hacer preguntas sobre lo que ven y a jugar con lo que encuentran. Trepar a un árbol, revolcarse por la hierba, jugar con plantas y tierra y observar los insectos son maneras sencillas y divertidas de entrar en contacto pleno con la naturaleza. Esa relación con la naturaleza, además del disfrute, puede brindar oportunidades para aprender conceptos como las similitudes y las diferencias, o la constancia las cosas más allá del cambio. Estos conceptos son una preparación importante para construir los elementos básicos de las matemáticas, la lectura y las ciencias.
Implícate en la escuela. Otra forma de devolver el juego a la vida de los niños es garantizar que en la escuela tienen descansos de un mínimo de media hora, en que puedan gozar del juego libre no dirigido. También debemos revisar el problema general de una educación orientada a los exámenes en la escuela actual. Cuando los maestros se ven obligados a enseñar para los exámenes, son menos innovadores en sus métodos educativos y dejan menos espacio para los juegos y la imaginación. Unos métodos educativos más creativos, centrados en los intereses de los niños y su predisposición al juego, les harán disfrutar con sus maestros, y ello a la vez reforzará su interés por las materias.
Reference. David Elkind The Power of Play: How Spontaneous, Imaginative Activities Lead to Happier and Healthier Children).